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La metáfora romántica habla de mariposas en el estómago, pero la respuesta científica es mucho más compleja

 

El corazón ha sido desde hace siglos el símbolo del amor. Cuando mandamos un mensaje a una persona querida e incluso cuando damos “me gusta” en una publicación en redes sociales utilizamos este icono para expresar nuestro aprecio. Pero la explicación científica se encuentra un poco más arriba en nuestro cuerpo: concretamente en el cerebro.

Las sensaciones que se manifiestan cuando estamos enamorados, como el cosquilleo en el estómago o el vértigo al tener cerca a la persona que te gusta están relacionados con estímulos generados en diversas regiones del cerebro. Los científicos han trabajado durante décadas para ubicarlas y conocer cómo se expresa el órgano más complejo del ser humano.

En el año 2000, un estudio del University College de Londres analizó la actividad cerebral de 17 voluntarios sanos, que aseguraban estar “profundamente enamorados”, mientras veían imágenes de sus seres queridos. Los escáneres revelaron que cuando las tenían delante algunas áreas específicas del cerebro se “iluminaban”, mientras que otras parecían desactivarse.

Descubrieron que las áreas implicadas en el enamoramiento son la corteza cerebral, la ínsula media, el cíngulo anterior y el hipocampo; también zonas del subcórtex, partes del estriado y probablemente el núcleo accumbens, involucrado en el sistema de recompensa y asociado a la sensación de placer.

Como veis, se trata de un asunto muy complejo donde están involucradas muchas hormonas y neurotransmisores. Quizá siga siendo más romántica la idea de las mariposas en el estómago, así como más bonito continuar enviando corazones por WhatsApp.

Categoría Blog

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Mar 31, 2020 Por zinkinn

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