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Cuidar de la salud de nuestra mente parece un requisito evidente. Sin embargo, al contrario de lo que suele suceder con nuestro cuerpo, solemos ser un poco más indulgentes con los posibles síntomas de una patología mental: desde la depresión a otros trastornos, muchas veces se recurre a la pasividad o al exceso de confianza en que el tiempo lo solucionará por sí solo. Por eso, para alcanzar un pleno bienestar personal, tan importante es recurrir a los especialistas en salud mental como el trabajo de investigadores como Alexis E. Cullen, del King´s College de Londres.

Una de sus investigaciones más recientes se ha ganado la atención de los medios gracias a un novedoso enfoque sobre la psicosis, un trastorno que puede llegar a afectar hasta a un 10% de la población general tal y como expuso en su momento María de Gracia Domínguez, del Imperial London College.  Según el último trabajo de Cullen, aquellas personas que padecen desórdenes autoinmunes, tales como celiaquía o desórdenes relacionados con la hormona tiroides, tienen mayor disposición a desarrollar un trastorno de tipo psicótico.



 

El estudio, basado a su vez en 30 estudios destacados sobre la materia y con una base de análisis de 25 millones de pacientes de diversos desórdenes autoinmunes, se ha centrado en aquellos que afectan principalmente al sistema nervioso periférico, como la diabetes tipo 1, donde el desorden no se centra en atacar el cerebro.  Combinando datos de todos los desórdenes autoinmunes no neurológicos, llegaron a la conclusión de que alrededor del 40% de los pacientes con estas patologías se encontraba más predispuesta a desarrollar desórdenes psicóticos tales como la esquizofrenia.

En un segundo análisis, hallaron cómo la anemia, la psoriasis, la celiaquía o el pénfigo también pueden favorecer la aparición de problemas de carácter psicótico. Sin embargo, no todos los desórdenes autoinmunes abren la puerta a este tipo de trastornos. Según los datos analizados por el equipo de Cullen, aquellas personas aquejadas de artritis reumatoide y espondilitis anquilosante presentaban un menor índice de riesgo, sugiriendo cómo estas patologías podían funcionar como un mecanismo protector ante la psicosis.

“Hay un amplio rango de posibles mecanismos que pueden estar relacionados con los resultados que hemos obtenido. Por ejemplo, hemos observado cómo los niveles de inflamación en sangre son mayores en los pacientes con trastornos psicóticos, un síntoma clave en los desórdenes autoinmunes, por lo que la inflamación es uno de los candidatos más plausibles a la hora de determinar un causante de los brotes.”, asegura Cullen.

Gracias a este estudio, parece que se abre un nuevo y prometedor camino en el siempre complejo mundo de la investigación médica en materia de salud mental.

 

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Ago 30, 2018 Por Zinkinn Admin

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